Me llamo Marisol y tengo 61 años. Soy de un pequeño pueblo de Navarra y vivo desde hace años en Pamplona-Iruña. Cuando terminé mis estudios de Magisterio me esforcé por aprender una lengua en peligro de desaparecer y desde entonces hasta mi reciente jubilación he ejercido la enseñanza en euskera, una lengua milenaria.

Hace unos meses mi hermana me habló del proyecto Memorias Compartidas, del que ella forma parte. Supo transmitirme su entusiasmo e ilusión por intercambiar experiencias y conocimientos más allá de las fronteras. Me invitó a sumarme al proyecto, del que pude conocer más detalles a través de los videos. La metodología que propone Palmar me ha parecido innovadora y estimulante. La idea de poner en contacto a personas de distintas generaciones y culturas hacen de éste un proyecto muy atractivo.

No sé a dónde me puede conducir este camino, pero estoy dispuesta a recorrerlo.