Nací en Badajoz, ciudad en la que viví hasta los 15 años, momento  en el cual nos trasladamos a Salamanca, de donde es originaria toda mi familia.

He compaginado mi trabajo en la Administración del Estado con mi tarea de profesor, que es mi verdadera vocación. He dado clase durante 37 años en enseñanzas medias, los últimos 22, en Ciclos de Grado Superior de Formación Profesional, en varias ramas de Administración. Mi tarea como profesor siempre se ha desarrollado en colegios Salesianos, por lo que me considero parte de esa gran familia.

En la actualidad, una vez jubilado, procuro disfrutar de esa sensación maravillosa de poder disponer de mi tiempo y dedicarlo a mí mismo y a los míos.

Me gusta caminar y nadar para hacer ejercicio. Me gusta mucho viajar, afición que comparto con mi mujer, charlar con amigos, el teatro, leer, escuchar música y el baloncesto, deporte que practiqué en mi juventud y al que sigo completamente enganchado.

Desde que me jubilé busco realizar una actividad  ligada a la formación, en la que pueda prolongar mi vocación y hacer valer parte de mis conocimientos y experiencia, pero sin un compromiso que me ate en exceso y me permita compaginarlo con esa libre disposición de mi tiempo de la que hablaba.

Un familiar y buen amigo me habló de Memorias Compartidas, donde es co-educador y me pareció un proyecto muy interesante. Después de hablar con Palmar, he terminado de decidirme.

Aspiro a aportar mi experiencia, mis vivencias y alguno de mis humildes conocimientos. Espero con ilusión ese reencuentro con jóvenes, con los que tanto tiempo he compartido mi vida y de los que siempre he aprendido más de lo que he enseñado.